Bendición de Epifanía
Alejandra María Sosa Elízaga*
Es una bella tradición que se practica desde hace mucho tiempo en Canadá, Estados Unidos y algunos países de Europa. Y en México ya muchas familias la practican. Ojalá te animes a hacerlo tú también.
Se trata de la llamada ‘Epiphany Blessing’ (Bendición de Epifanía), para encomendar nuestro hogar a Dios.
Para realizarla sólo hay que seguir estos 4 sencillos pasos:
1.Conseguir un gis (tiza) blanco.
2.Llevarlo a que lo bendiga un sacerdote, para lo cual debe decir lo siguiente:
“El Señor esté con ustedes”
Todos responden: “Y con tu espíritu”
Luego dice: “Nuestro auxilio es el Nombre del Señor.”
Todos responden: “Que hizo el cielo y la tierra.”
Después ora así:
“Por Tu amor, Padre Bueno, bendice esta tiza, para que por intercesión de los santos Gaspar, Melchor y Baltasar, cuyos nombres se escribirán sobre la puerta principal del hogar de esta familia, éste sea bendecido, y quienes lo habiten y visiten, reciban salud del cuerpo y protección del alma. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.”
3.El día de la Epifanía, se reúnen familiares y amigos. Se designa a alguien para que, usando la tiza bendecida, escriba en la parte superior de la puerta principal de la casa, en el dintel, lo siguiente:
20 + C + M + B + 26
Las letras C, M, B tienen dos significados. Son las iniciales de los nombres tradicionales de los tres reyes magos: Gaspar (Caspar en latín), Melchor y Baltasar.
También son la abreviatura de las palabras en latín Christus mansionem benedicat, es decir, “Que Cristo bendiga esta casa”.
El símbolo “+” representa la cruz de Jesús.
Y el número 2026 corresponde al año actual, del que los dos primeros dígitos se ponen al principio, y los dos últimos al final.
Quien hace el trazo de estos números, cruces y letras va diciendo esto:
“Los tres Reyes Magos, Gaspar, Melchor y Baltasar siguieron la estrella del Hijo de Dios que se hizo Hombre hace 2026 años. Que el Señor bendiga este hogar y nos acompañe durante este nuevo año. Amén.”
4.Luego todos oran así:
“Te pedimos, Señor, que bendigas esta casa y a cuantos vivimos en ella. Que haya siempre amor, paz y perdón; suficientes bienes materiales y abundantes virtudes; que seamos acogedores y sensibles a las necesidades de los demás; que en la alegría te alabemos y en la tristeza te busquemos; en el trabajo hallemos el gozo de tu ayuda, y en la necesidad Tu cercanía y consuelo; cuando salgamos gocemos de tu compañía, y cuando regresemos sintamos la alegría de tenerte como Huésped.
Que nuestro hogar sea en verdad iglesia doméstica en la que edifiquemos Tu Reino, Tu Palabra sea nuestra luz y alimento, y Tu paz reine en nuestros corazones hasta que lleguemos un día a la patria celestial. Te lo pedimos a Ti, nuestro Dios y Señor, que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.”
Es una bella costumbre y además un recordatorio de que hemos puesto nuestro hogar en manos de Dios.

y los envió por delante...